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Receta del ajo blanco andaluz.

Ajo blanco andaluz

El ajo blanco es una sopa fría que, aunque se consume en la mayoría de las provincias andaluzas, es en Málaga donde alcanza mayor popularidad. De hecho, reivindicando su origen, el primer sábado del mes de septiembre en el municipio malagueño de Almáchar se celebra anualmente la Fiesta del ajoblanco, fiesta que ha sido declarada de interés turístico en Andalucía y donde se obsequia a todos los visitantes con una degustación de este humilde pero delicioso plato. Si no tienes la posibilidad de acudir a esta curiosa fiesta gastronómica, te ofrecemos la receta del ajo blanco tal como se hace en la localidad de Almáchar.

Ajo blanco andaluz

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

– 200 gr de almendras crudas y peladas
– 2 dientes de ajo
– 200 gr de migas de pan (preferentemente duro)
– 200 ml de aceite de oliva virgen extra
– 50 ml de vinagre de vino
– 1 l de agua bien fría
– Sal
– Opcionalmente, melón, uvas o jamón para acompañar la sopa con una guarnición.

PREPARACIÓN DEL AJO BLANCO

Tradicional:

– Majar en un mortero los ajos y las almendras peladas con un poco de sal.
– Cuando las almendras y los ajos estén bien triturados se añade el pan (previamente remojado con un poco de agua fría) y se mezcla hasta conseguir una pasta blanca a la que se le va añadiendo poco a poco el aceite.
– Cuando el aceite se haya integrado completamente en la pasta se añade el vinagre y el agua bien fría hasta conseguir una fina crema.

Con batidora:

Esta sopa se puede preparar de forma más fácil y rápida usando una batidora manual, el resultado seguirá siendo igual de excelente.
– Introducir en el vaso los ajos, las almendras peladas y un poco de agua fría y batirlas hasta conseguir una pasta homogénea.
– A continuación se añade las migas de pan, el aceite, el vinagre y la sal y se continúa batiendo.
– Cuando todos los ingredientes estén bien mezclados se añade el agua necesaria y se rectifica de sal.

En ambas preparaciones hay que dejar enfriar el plato en la nevera y, a la hora de servir, lo podemos acompañar de una guarnición de uvas, melón o jamón. El contraste amargo-salado o amargo-dulce de la guarnición le dará un matiz único al plato.